
“De Jolorios y Velorios es un disco temático que nos invita a reírnos de la vida y de la muerte, que nos ayuda a llorar lo no llorado. A través de canciones mexicanas muy representativas, mostramos las dos caras de la moneda: canciones que se tocan en las fiestas pero esas mismas piezas son indispensables en los funerales. De Jolgorios y Velorios es la metáfora cantada de que inicio y fin, de que muerte y vida se hacen de la misma materia.”
Siempre Vivas
Las temáticas en relación a la muerte gozan de un lugar especial en el cancionero popular mexicano. No sólo existe en el mismo un vasto y variado repertorio de canciones, sino que encontramos sones, décimas, corridos, boleros, bambucos, marchas y valses, por nombrar solo algunos de los géneros musicales más conocidos, que fortalecen al patrimonio musical regional de nuestro país.
En la serie de piezas que nos ofrecen La Orquesta Sinfónica del Instituto Politécnico Nacional y Susana Harp, en el presente fonograma, De jolgorios y velorios, se conjugan creaciones que han pasado la prueba del tiempo, convirtiéndose de este modo en parte del imaginario colectivo y en referencia imprescindible de eso que hemos llamado identidad de los pueblos: La Martiniana, La Llorona, Dios nunca muere y podríamos ubicar a La Catrina, en este rubro, a pesar de su “reciente aparición”. Junto con estas grandes obras, brillan con luz propia, propuestas musicales de compositores que tienen un lugar sobresaliente en el ámbito de la canción mexicana contemporánea, como son David Haro y Alejandra Flores. Amalgaman y enlazan a las piezas antes mencionadas: Guendanabi Xianga Sicarú, canción de las culturas zapotecas del istmo, una canción de la Costa Chica de Oaxaca Pedimentos de Angelito y Décimas de la Calaca. Todas las piezas que escuchamos sobre la muerte, en este disco, son piezas vivas y profundamente contemporáneas.
La presencia cada vez más sobresaliente, en la escena musical, de la Orquesta Sinfónica del Instituto Politécnico Nacional, la acertada y bien lograda interpretación de Susana Harp y los arreglos de reconocidos músicos y compositores: Eugenio Toussaint, Omar Guzmán y Rosino Serrano, confluyen en este disco donde la calidad y el cuidado de la propuesta sonora son los elementos que la caracterizan.
El canto a la muerte, suele ser, un canto a la vida que privilegia el recuerdo y se niega al olvido. Las coplas y la música dedicadas a la muerte están y siempre estarán, más vivas que nunca.
Fernando Híjar Sánchez













