Susana Harp - Mi Tierra Vol. II

mitierra-vol-II-170

Mi Tierra Vol. II

Por segunda ocasión Susana Harp y la Banda Sinfónica del Estado de Oaxaca -la cual cuenta con más de 130 años de tradición-, actualmente dirigida por el maestro Eliseo Martínez, se reúnen para interpretar canciones entrañables de esa fértil tierra. Retoman los ritmos tradicionales y como siempre, lenguas de dioses que aún son parte de la cultura viva del sur del país.

Abordan Dios nunca muere de Macedonio Alcalá, el bolero Como un lunar de Álvaro Carrillo, Llévame Oaxaqueña, una canción casi olvidada de Samuel Mondragón, dos chilenas tradicionales de Costa Chica, una bellísima serie de pequeñas canciones mazatecas ligadas y convertidas en son, las cuales se cantan cuando se hace el ritual de acompañamiento de los niños santos1, dos sones istmeños cantados en zapoteco, entre otras más.

Y aquí vuelvo, con el corazón lleno de arrebatos y pasiones por la tierra que sigue provocándome. Oaxaca me emociona, me apasiona, me dan ganas de contarla y de cantarla, de comérmela a bocados, de pintarla, de llevármela en un botecito cuando viajo lejos para usarla como remedio contra la nostalgia.


Yo nací en la tierra de mi madre, en la verde Antequera. Y elegí ataviarme con rebozos de seda y con trajes de tehuana, con los huipiles de Amuzgos y aretes de oro en filigrana. Y bailé y canté junto a las marimbas, y volé en mis sueños con las bandas de viento a mis espaldas. Me tocó nacer en los Valles Centrales en cuna de cantera verde y con manto de laureles frondosos, me tocó crecer viendo los atardeceres encendidos, oliendo a chocolate y comiendo uno, dos, tres cuatro, cinco, seis ¡siete moles!


Sigo agradecida con esta tierra que me ha dado tanto, que siempre me conmueve, que me duele profundamente, pero, que a la vez, me invita casi a diario a sus calendas y fiestas, a sus mayordomías y a sus velas, a su sabio compartir en tequio y guelaguetza…


Soy un cachito de Oaxaca hecho mujer; de música y cantos me alimenta, soy un suspiro de esta tierra que me llama en lenguas diversas. Llenos mi corazón y mi xquenda, hoy vuelvo a cantarle a mi tierra buena.”

Susana Harp Iturribarría


1 Los hongos llamados derrumbes son utilizados dentro de la tradición mazateca para sanar el cuerpo y el alma. Les dices niños santos porque solo nacen en época de lluvias, cuando el cielo y la tierra hacen el amor.